11 mar. 2009

Home run del gordo Peraza decide victoria en II Clásico de Béisbol

Por Yunior García Ginarte
yunior@rbayamo.icrt.cu

Ante la falta de un comentarista deportivo para este blog, escribo esta reseña como emergente autodesignado.

¿Qué solución si intento llevar a usted las vivencias cotidianas de esta Isla Mía que anoche vivió tensiones y otras emociones que tuvieron un clímax con el home run de Yosvani Peraza que dio a la postre la victoria al equipo nacional de Cuba?


El héroe de la noche demostró que no se es tan gordo, ni tan prescindible. Con su batazo confirmó que su selección como bateador designado estuvo bien hecha.

El gordo de peraza tuvo la oportunidad de demostrar su valía con el cuadrangular, suficiente para anotar las 2 carreras decisivas.

Superado en peso por otros tres jugadores en todo el evento- según la página digital del II clásico- , este hombre es el más obeso del equipo de Cuba con 260 libras que llaman la atención tanto como su fuerza al bate.

Este cubano llenó varios espacios en la prensa, por ejemplo, el rotativo Granma dijo “Yosvani Peraza levantó a toda Cuba con esa supersónica línea que se incrustó en las graderías de la banda izquierda”.

La Agencia cubana de noticias inició su despacho: “Gracias a un oportuno cuadrangular del emergente Yosvany Peraza, el equipo Cuba derrotó 5-4 a la selección de Australia, y avanzó a la siguiente ronda del II Clásico Mundial de Béisbol, en partido efectuado en el estadio Foro Sol, del Distrito Federal, en México”.

Desde su posición de primer emergente, este gordo se convirtió en la figura principal del juego, espectacular por la victoria cubana que le permitió avanzar para la siguiente fase del más esperado evento del béisbol en el mundo.

Este pelotero, estuvo ahí, incluyendo sus libras de más. Quizá ellas lo destinaron a la posición de emergente en la alineación cubana, una desventaja que puede que le pese a su carrera deportiva.
De momento fue el héroe de la noche y dio muchas alegrías que borraron sus libras unos minutos y hacen feliz a su manager de ubicarlo, por esta vez, como designado, y en el roster de los habituales entre los jugadores de cuadro, para próximos juegos.

Tal vez Peraza no vuelva ha realizar la hazaña de anoche. Pero demostró que su preparación deportiva superó las libras y que provocó las mayores alegrías.

Moraleja: no tema a la gordura y procure siempre ser oportuno.
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