8 sept. 2009

Misa Cubana en homenaje a la Patrona de Cuba (+ Video)



Uno de los indiscutibles iconos de la nación cubana es la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de la Isla.


- José María Vitier, consideró un privilegio presentar este martes su obra Misa Cubana en homenaje a la Patrona de Cuba.

- La fiesta a la patrona de Cuba, se celebra hoy, particularmente en el santuario de la Caridad del Cobre, a unos 16 kilómetros al oeste Santiago de Cuba.

- Una de las manifestaciones donde se denota la advocación de la Virgen Maria es la literatura.


José María Vitier, destacado músico y compositor cubano, consideró un privilegio presentar este martes su obra Misa Cubana en homenaje a la Patrona de Cuba y en el aniversario 124 del Teatro La Caridad, en la ciudad de Santa Clara, en el centro de la isla.

Además de la música dedicada a la Virgen de la Caridad, se exhibió una muestra pictórica titulada Alegorías de la Virgen, de la autoría del pintor José Adrián Vitier.

En la Misa Cubana están presentes el legado europeo de música sacra, la tradición musical cubana culta y popular, así como también ritmos e instrumentos provenientes de la herencia africana, destacó.

La obra se presentó por primera vez en diciembre de 1996 y muchos coros y orquestas internacionales la han incluido desde esa fecha en su repertorio.
Bajo la dirección de José María Vitier se aglutinan los solistas Amaury Pérez, Bárbara Llanes y María Felicia Pérez, directora del coro Exaudi, participantes en la obra junto a la orquesta Solista de La Habana.

FIESTA DE LA VIRGEN CACHITA

La fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de la isla, se celebra hoy, particularmente en en el santuario de la Caridad del Cobre, a unos 16 kilómetros al oeste Santiago de Cuba.

El Santuario se encuentra en un lugar llamado Villa de El Cobre, fundado en 1598, y fue allí donde se inició el culto a la Virgen de la Caridad, Cachita, como también la llaman popularmente.

Según la tradición, en el año de 1628, dos indígenas acompañados por un pequeño esclavo de 10 años de edad salieron de Barajagua a la bahía de Nipe a buscar sal. Pero al llegar a aquel lugar se dieron cuenta que era imposible hacer esta recolecta debido a que el mar estaba muy agitado.

Buscaron refugio y después de tres días pudieron embarcarse en una canoa y dirigirse a las salinas de la costa. A los pocos minutos vieron sobre las olas un objeto blanco que flotaba.

Descubrieron así que se trataba una imagen de la Virgen María colocada sobre una tabla, la cual tenía una inscripción que decía: “Yo soy la Virgen de la Caridad”.
Llevaron esta imagen en la canoa y luego de recoger la sal, volvieron a Barajagua donde ya había llegado la noticia del hallazgo. Así trasladaron la virgen al altar mayor de la iglesia parroquial.

Las fiestas patronales culminarán con una procesión que comenzará a las 8 de la noche que saldrá desde la capilla del arzobispado. Desde allí irá hasta la Catedral donde hará la entrada solemne. Tomado de Cubadetate.

El TRABAJO QUE A CONTINUACIÓN LE PROPONGO DEMUESTRA COMO EL CULTO A LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE INFLUYE EN LA CULTURA CUBANA, ESPECIFICAMENTE EN LA LITERATURA.

Adoración a la Virgen de la Caridad del Cobre en la literatura santiaguera. (Fragmento)

Ha llegado a nuestros días la existencia de una fuerte devoción a la Virgen de la Caridad del Cobre como uno de los rasgos caracterizadores de la identidad cubana. De la misma manera, y más específicamente, sienten los santiagueros gran admiración y fervor en el culto a la Virgen mestiza, símbolo del proceso de transculturación acaecido en las tierras americanas.

La presencia de este elemento que marca la historia y continuidad de la ciudad Héroe se evidencia en las diferentes vertientes que, en la cultura santiaguera, hacen alusión al querer sincero de cada ciudadano hacia Nuestra Señora.

Una de las manifestaciones donde se denota este aspecto de nuestra historia común es la literatura, espacio que facilita una mayor comprensión hacia dicha advocación de la Virgen Maria. Dentro de las obras en que se evidencia lo expuesto anteriormente sobresale la novela Vía Crucis de Emilio Bacardí, donde desesperada ante la ausencia de su hijo, doña Rosalía, uno de los personajes de gran peso en la obra “ […] postróse de hinojos ante el altar que piadosamente tenía levantado en su aposento, y allí, postrernada ante una imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, rezó con todo el fervor de su alma, y las oraciones se exhalaban de sus labios entrecortadas por suspiros y sollozos.”

Del mismo modo, Magdalena, con gran fe religiosa como su madre debido a las prácticas inculcadas por la misma, es presa de una debilidad abrumadora. Sin temer los peligros a los que se podría enfrentar debido a su enfermedad, decide emprender un camino hasta el cerro milagroso pues, “[…] había ofrecido, tiempo hacía, una promesa a la Virgen de la Caridad, de idolátrica devoción entre los cubanos desde el primer día en que su imagen se le consagró una ermita junto a las minas de cobre de la antigua villa Santiago del Padro, y se difundió la leyenda de su milagrosa aparición en la bahía de Nipe.”

Otra novela de Emilio Bacardí en la cual se evidencia el interés marcado entre sus personajes principales por el culto a la Virgen de la Caridad es Filigrana. En los preparativos para la Semana Santa, la casa de los Riberos y Santolaya lucía sus mejores adornos; en cada habitación se respiraba un estado de paz producto de la existencia, en cada uno de estos, de pequeñas tallas que respondían a la fe cristiana de la dueña de la casa.

“ Todos los cuadros y retablos estaban engalanados aquel día con flores en abundancia, más silvestres que cultivadas, no faltándole a la milagrosa señora de la Caridad del Cobre unas olorosas rosas de Castilla y una guirnalda de azucenas que perfumaban con sus aromas la alcoba dedicada a la especial devoción de la Virgen Maria aparecida en Nipe.”

Tal era la confianza depositada en la Virgen del Cobre entre los miembros de aquella familia que, en cierta ocasión, ante la posible pérdida de un pequeño, “[…] a fuerza de cuidados, de cariño y de promesas a la Virgen de la Caridad y a la de los Dolores, fue la criatura adquiriendo una naturaleza que, si bien delicada, se mantuvo sana. El mismo día de haber nacido, […] se le puso por nombre María de los Dolores de la Caridad.”

Otro texto en donde se percibe la importancia que, entre los santiagueros, alcanza el hecho de ser la ciudad el espacio mágico y misericordioso por excelencia debido a la presencia de la Virgen, lo constituye La ciudad de la historia y la guerra del 95 donde, haciéndose alusión a una parte de la localidad, se remite al sitio donde está ubicado el templo:
“[…], la parte limítrofe de la ciudad, hacia el noroeste, conocido por Entrada del Cobre, en virtud de que en ella nace el camino entonces, hoy carretera, que conduce a la villa del mismo nombre donde se venera de antaño la Virgen de la Caridad, patrona milagrosa y amada de los católicos cubanos, cuyo santuario, entonces como ahora, es objeto de fervientes y constantes peregrinaciones.”


La Maestra del Pueblo, del escritor Arturo Clavijo Tisseur, es otra muestra donde se resalta la efusiva devoción a la Virgen de la Caridad manifestada por los habitantes de la villa. En el día de su fiesta todo el poblado se inunda de alegría y los fieles se suman a la peregrinación que conduce al santuario.

“[…], el calendario marcaba la fecha legendaria. Aquella en la cual, según la tradición, apareció, sobre las aguas de la gran Bahía de Nipe, la Santa Imagen de la Virgen de la Caridad. Como todos los años, arribaban, en alegres y festivas caravanas, a cumplir sus ofrendas, todas aquellas personas que, […], habían obtenido los ingentes milagros de la Virgen. De todas partes acudían los fieles […] Varios peregrinaban con los pies descalzos.”

Como se evidencia, el culto a la Virgen de la Caridad del Cobre constituye una característica de suma importancia dentro del etnos nación cubano. Sin importar el color de la piel: blancos, negros y mulatos, acuden a la presencia de la Virgen sagrada para ofrecerle lo mejor de cada uno por su infinita misericordia.

La literatura ofrece un amplio paisaje en el cual se aprecia este elemento como uno de los rasgos que más unifica al pueblo santiaguero, hecho este que permite hermanar a todos y que constituye, más que un acontecimiento religioso, una realidad sociológica . A la vez es motivo de orgullo de cada santiaguero al constituir la ciudad centro de acogida de quien será por siempre la protectora divina de todos los cubanos. (Yucelyn Rabanal Ojeda tomado de Iré a Santiago. Portal de la cultura Santiaguera.(Ver más)
Publicar un comentario