23 oct. 2009

“Como piquirigua, no dejo que me inseminen” Diana.

Vaya estoy pensar que el tema está realmente de moda. Y la contradicción hombre- tecnología se mantiene también muy de moda.
La psicóloga Diana Iglesias prefiere la tradición, especialmente cuando de sexo de trata, así comentó el último post de Isla Mía de Todos.


 Yunior:

Como dices (se refiere al post Ni tan reservadas ni tan mágicas) hay mucha gente y muchas cosas detrás de las redes, desde el espionaje hasta buenas intenciones de gente con deseo de intercambiar conocimientos o brindar servicios.
Vladia tiene razón, ya no necesita la palanca de Arquímedes para mover el mundo, puede hacerlo a través de las redes. Pero !cuidado! hay que ver qué se mueve y cómo se mueve.
Como te decía hace unos días, hay muchas personas con serios trastornos de personalidad escudriñando en la red para hacer contactos, algunos muy avispados en el /jakeo/, verdaderos lobos en piel de oveja y otros con los más insospechados complejos, incapaces de sin PC de por medio establecer un monosilábico diálogo con un semejante.
Esto creo necesita más estudio. No obstante no te desanimes, clasifica a la gente que te lee y toma tu decisión. Tu mismo has visto como hay gente que tiene tiempo para escribir cualquier tontería y hasta para rebuscar el más nimio detalle de lo que escribes, al parecer no se percatan de lo que leen pero sí, si se dieron cuenta, el objetivo es hacerte perder tiempo en una discusión fatua. Y el tiempo es oro.
Sigue haciendo la Isla Mía de Todos, el hombre va adelante con sus inventos y ha de ir con mesura, porque todo, absolutamente todo, tiene su lado bueno y su lado malo. No dejo de usar la tecnología, pero como la vaca piquirigua, no dejo que me inseminen.
Yo prefiero los besos fugaces (aclaro besos de saludos aunque están limitados por lo de la Influenza A H1N1) que me das todos los días en la redacción. Te quiero, y te lo he dicho.

Diana
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