3 nov. 2009

Niño “bueno” neutraliza huracanes


Yunior Garcia Ginarte / yunior@rbayamo.icrt.cu
foto tomada de Cubadebate

No pocos advirtieron la ausencia de ciclones este año. Gracias a  "El Niño" las coberturas a esos eventos hidro meteorológicos no marcaron mi agenda de trabajo y millones de cubanos no sintieron la furia de los huracanes.

La calma  es consecuencia de ese chico -ahora "cálido y bueno"- que neutraliza parcialmente la actividad ciclónica en el Atlántico Norte y el mar Caribe en la temporada de huracanes que concluye el 30 de noviembre e inicio en junio.

“Este es un año de “El Niño”, o como se llama en lenguaje técnico ENOS o  El Niño/Oscilación del Sur” - dijo a Cubadebate el doctor José Rubiera.

Destacó que “aguas más cálidas de lo normal en el océano Pacífico ecuatorial oriental, originan una fuerte interacción océano-atmósfera, que se traduce en fuertes corrientes a niveles de 10 a 12 kilómetros de altura sobre el área del Atlántico. Esta situación no permite que se desarrollen ciclones tropicales.”

La influencia del Polvo del Sahara los pasados meses de julio y agosto, también influyó en la baja actividad ciclónica que no dejado hasta ahora ningún impacto directo sobre la isla, muy contrario a 2008 cuando los huracanes Gustav, Ike y Paloma ocasionaron pérdidas de más de diez mil millones de dólares.


Pero como Jefe del Centro de  pronósticos del Instituto de meteorología dejó su por ciento para las probabilidades y advirtió: “a pesar de la presencia de “El Niño”, no se puede ser absoluto y decir que no va a ocurrir ningún huracán en lo que queda de temporada, aunque la posibilidad sea ya muy pero muy remota.”

Como todo niño travieso y  en su versión "mala" , anota Rubiera, este fenómeno hace también disminuir el régimen de lluvias veraniegas, con ondas tropicales de poca importancia en el verano, pero pudiera incrementar las lluvias asociadas a los frentes fríos en el invierno boreal.

Ejemplificó que 2004, el evento natural de interacción océano-atmósfera ocasionó en Cuba una de las sequías más graves de las últimas décadas, por la poca lluvia que cayó en la etapa veraniega.

Puedes leer la entrevista haga clik  aquí.
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