16 may. 2011

Aclaran razones de venta tardía del café mezclado ( No es ficción)

Un cable de la Agencia cubana de noticias me llevó a  una conclusión. Hasta el
café con chicharos da trabajo. Lean:

En medio de opiniones contrarias, que van desde la aprobación de la medida hasta el recelo o la duda hacia la calidad del producto, la venta del café mezclado con chícharo a la población cubana reaparece acompañada de nuevos ingredientes.



Particularmente en La Habana, donde de manera habitual antes del día primero de cada mes el café era distribuido a las bodegas para su venta normada por la libreta de abastecimiento, esta vez demoró más de una semana comenzar su expendio, lo cual ocasionó no pocas molestias entre los consumidores, ávidos
de alguna explicación.

Si bien muchos comprendieron la necesidad de esta decisión del país, en momentos que aumenta el precio del grano en el mercado mundial y su producción nacional está deprimida, no faltaron quienes en la calle, en el hogar, en las unidades comerciales y en los centros laborales se preguntaban por qué su tardanza en ofertarlo.
Bajo el título "Café, buscando el término medio", el semanario Tribuna de La Habana dedicó este domingo una página completa al asunto, en el que directivos de la Empresa Torrefactora y Distribuidora de Café en la capital cubana, aclaran que la durabilidad en estado óptimo de este producto
mezclado con chícharo es de 40 a 45 días.

Por ello, no se puede adelantar demasiado su producción y distribución, de ahí que en junio no todos los municipios lo tendrán en las bodegas el día primero, pero sí en la primera decena, señalaron José Antonio Rivera y Raquel López Menéndez, directores de las torrefactoras José María Pérez
(Pilón) y Antonio Briones Montoto, respectivamente.

En ambas plantas se procesa el café normado de la población capitalina, y aunque la medida de mezclarlo con chícharo no es nueva, pues se había aplicado antes de 2005, ahora obligó a un esfuerzo productivo extraordinario por sus trabajadores, en aras de eliminar atrasos y de que tuviera aceptación, incluso en un nuevo envase.

Rivera explica que los paqueticos de 115 gramos muestran la fecha de vencimiento y una marca de agua, que prueba su autenticidad, para así proteger al consumidor de esos revendedores o fábricas clandestinas, que
-sin importarles la salud de la gente- agregan al café más chícharo de la cuenta.

Cada hora, en las plantas torrefactoras se realizan pruebas de cafetera y producto terminado para verificar la calidad, afirman especialistas, como Suleidi Hurtado, de la "Briones Montoto".

También en el propio envase se recomienda cómo elaborarlo, en aras de que la infusión quede lo mejor posible y evitar accidentes, pues -si bien en algunos hogares ello ha ocurrido- no han faltado los malintencionados para cuestionar una medida emergente del país.

"Hace apenas un año, la tonelada de café robusta -más fuerte que el arábigo y ajustada mejor al paladar de la población cubana- costaba unos 900 dólares, y hoy rebasa los dos mil", indicó al semanario Tribuna de La
Habana, Isidro Fernández Canedo, director general de la Empresa Torrefactora y Distribuidora de Café de La Habana.

Argumentó que, debido a la sustitución del café por chícharo, Cuba deja de gastar unos 17 millones de dólares, además de que la producción está muy deprimida, y de las poco más de mil toneladas que produce, solo un pequeño porcentaje es de ese tipo.

La mezcla tiene un 50 por ciento de chícharo y 50 de café robusta, del cual el 40 es de importación y el 10 por ciento restante cubano (de Guantánamo y Santiago de Cuba), precisó el directivo.
Publicar un comentario